Las radiografías dentales son una herramienta importante en la odontología pediátrica. A medida que los dientes y la mandíbula maduran, las radiografías proporcionan a los odontólogos pediátricos una visión más completa del desarrollo de la salud bucal del niño y de los problemas subyacentes que pueden causar complicaciones. Dependiendo del estado de los dientes, la mandíbula y los tejidos blandos de la boca del niño, el odontólogo puede utilizar las radiografías para realizar un diagnóstico y elaborar un plan de tratamiento.
Sabías que...
¿Que las radiografías se consideran seguras y emiten cantidades mínimas de radiación? De hecho, los avances en la odontología moderna han permitido reducir la exposición de los niños al tomarse radiografías dentales. Los dentistas pediátricos toman precauciones adicionales protegiendo el cuerpo con un delantal de plomo al tomar radiografías a pacientes pequeños.
Preguntas Frecuentes
¿Mi hijo necesita una radiografía dental?
Su hijo podría necesitar radiografías orales con fines preventivos. Los dentistas pediátricos suelen usar radiografías para evaluar el desarrollo de los dientes permanentes y su ubicación. En ocasiones, las radiografías revelan dientes faltantes o adicionales, u otros problemas subyacentes que no se detectan mediante un examen visual. El dentista de su hijo también puede solicitar radiografías para:
- Monitorizar la curación y recuperación después de una lesión en la boca.
- Identificar una infección
- Determinar si un niño necesitará tratamiento de ortodoncia
¿Cuándo debe mi hijo comenzar a recibir radiografías dentales y con qué frecuencia las necesitará?
Aunque no existen pautas específicas para obtener la primera radiografía, la mayoría de los niños ya se han hecho la primera a los 5 o 6 años, cuando empiezan a salir los dientes permanentes. Sin embargo, el dentista puede solicitar radiografías antes si el niño tiene un alto riesgo de caries o muestra signos de otras posibles complicaciones. Las radiografías dentales pueden solicitarse con una frecuencia de hasta dos veces al año o tan solo una vez cada pocos años.
¿Qué experimentará mi hijo al hacerle una radiografía de la boca?
El proceso de radiografía es completamente indoloro para los niños. Permanecerán sentados durante el proceso de toma de imágenes y no sentirán ninguna molestia. El tiempo requerido dependerá del tipo de radiografía que se tome. Para obtener más información sobre las radiografías dentales pediátricas en nuestra clínica, contáctenos para hablar con un miembro del personal.